miércoles, 6 de marzo de 2013

Perdidos

Una mujer. Dos hombres. Un camino. La avaricia mata, el dinero es

nada y la vida es larga. Lucia, Ara y Manuel tendrán que decidir 

entre ser lo que los demás quieren que sean y en los que de verdad 

ellos son. Tocar la cima es genial, pero caer en picada a veces es 

doloroso. 




Prefacio

Llegar a la cima es difícil, mas de lo que cualquiera se puede imaginar.
Algunos, en su día a día, por conseguir lo que mas anhelan, se llevan por delante a los que mas quieren, sin pensar que algún día ellos necesitaran de esa persona.

Todos cometemos errores, pero no muchos los enmendamos. Equivocarse es de humano, pero tratar de solucionar el problema es de valientes.

¿Por qué a pesar de que sabemos que algo está mal lo cometemos? ¿Por qué no ponemos un stop y tomamos la decisión correcta? ¿Por qué entre tanto poder, fortaleza y/o fortuna nos perdemos?

Hay una respuesta para ello. No nos perdemos, solo nos cegamos por la ambición.

Cada vez que anhelamos algo, eso cada vez está más cerca, pero una vez llega es como la sal en el agua, se disuelve rápidamente.

Lo material va y viene, el dinero circula diariamente por nuestras vidas, el odio, la avaricia, la ambición y la lujuria es pan de cada día, pero, ¿los sentimiento dónde quedan?

El dinero lo compra todo, pero cuando decimos todo, ¿a que nos estamos refiriendo precisamente? Pues bien, a una casa, un auto, un departamento, ropa, comida, maquillaje, hasta lo menos inimaginable. Todo lo material, pero ¿y qué pasa con el amor, la felicidad, la paz, la tranquilidad, el bienestar de nuestro mundo interior, eso también lo compra el dinero? La realidad, es que nada de eso se compra con el dinero, solo se debe ganar, obtener o encontrarse con el pasar del tiempo.

¿Pero cuando lo tienes y lo pierdes como lo vuelves a encontrar? En esa situación ni el dinero, ni el poder, ni siendo la persona más importante del mundo lograras obtener lo que ya has perdido, a veces es muy tarde, solo es cuestión de resignarse y de aceptar que todo está perdido, incluso, hasta nuestro propio ser.

Esta es la historia de Lucia Strong, que buscando superarse cada día más, logró alcanzar su meta, obteniendo como resultado todo, pero a la vez nada.

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